Washington (EFE).- El huracán Isaías tocó tierra este viernes cerca de Destin, en el noroeste de Florida y se redujo a categoría 1, con vientos máximos sostenidos de unos 169 kilómetros por hora, y dejó más de 512.000 clientes sin electricidad en ese estado y en Alabama, según medios estadounidenses.
Según la actualización del Centro Nacional de Huracanes (NHC), el impacto se produjo alrededor de las 20.30 hora local (01.30 GMT del sábado). Los datos del radar Doppler del Servicio Meteorológico Nacional confirmaron la llegada del ciclón a la costa.
El paso del huracán provocó la caída de árboles, farolas destrozadas y calles bloqueadas por escombros en el centro de Pensacola, donde se registraron ráfagas de viento de hasta 164 kilómetros por hora, informó el medio especializado AccuWeather.
El NHC advirtió de una marejada ciclónica potencialmente mortal en la costa del golfo de México y de inundaciones repentinas a medida que las condiciones del huracán se extendían tierra adentro.
NWS Doppler Radar data indicate that Hurricane Isaias made landfall near Destin, Florida, around 830 PM CDT with maximum sustained winds of 105 mph (165 km/h). The estimated minimum central pressure is 971 mb (28.67 inches). See more at https://t.co/2BmWBOOJpp pic.twitter.com/lMAX9w0lJs
— National Weather Service (@NWS) October 10, 2026
Previsiones de Isaías
Florida declaró el estado de emergencia en 27 condados y movilizó a unos 5.000 miembros de la Guardia Nacional para apoyar las tareas de respuesta. Varias localidades ordenaron evacuaciones en áreas vulnerables y las autoridades advirtieron de posibles interrupciones prolongadas del suministro eléctrico y de problemas en las infraestructuras.
Una estación de medición de la NOAA en Panama City Beach registró un nivel del agua de 5,6 pies (1,7 metros) por encima de la media de las mareas altas más elevadas.

Isaías había debilitado ligeramente sus vientos máximos antes de tocar tierra, aunque los meteorólogos advirtieron de que eso no reduciría necesariamente sus efectos en la costa.
Se espera que el sistema pierda fuerza a medida que avanzara tierra adentro, pero que continúe provocando lluvias intensas y riesgo de inundaciones durante el fin de semana.










