Asunción (EFE).- La Policía Nacional de Paraguay detuvo este viernes al expresidente Santiago Peña después de que la Fiscalía ordenara el arresto por «lesión de confianza» solo minutos después de que el Senado lo removiera del cargo y lo dejara sin fueros, en medio de la crisis política desatada por el cierre de Ueno bank.
«Ya se encuentra oficialmente detenido» en su domicilio, confirmaron las autoridades, luego de que la Fiscalía solicitara la medida «hasta tanto sea puesto a disposición del Ministerio Público en la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción» de Asunción.
El auto de arresto pide garantizar la detención domiciliaria de Peña «hasta tanto sea puesto a disposición del Ministerio Público en la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción» de la capital Asunción.

«Se ha constatado que se encuentra en su domicilio y se puso a disposición», dijo a periodistas Silvia González, una de las fiscales del caso.
Imágenes de la televisión local mostraron a una veintena de agentes resguardando la casa, mientras algunos manifestantes pedían recluirlo en prisión esta misma noche.
«El pueblo exige que vaya a la cárcel, nos vamos a quedar en vigilia para que él no se vaya (huya), no se quede en su casa, que duerma tras las rejas», dijo una mujer que se identificó como Andrea Salazar.
Con el voto a favor de los 44 senadores presentes, Peña, de 47 años, se convirtió en el segundo presidente en la historia reciente de Paraguay desalojado del poder mediante un juicio político, después del izquierdista Fernando Lugo (2008-2012).
Como su sucesor asumirá su hasta ahora vicepresidente, Pedro Alliana.
El exdirector del Banco Central de Paraguay se entrega
El documento también dicta la detención de Carlos Carvallo Spalding, que hasta el martes pasado dirigió el Banco Central de Paraguay (BCP) cuando renunció por el escándalo del vaciamiento de Ueno bank.
Tiempo después se conoció que Carvallo se entregó a las autoridades locales, después de que se emitiera una orden de detención en su contra en medio del escándalo por el cierre de Ueno bank, que resultó en la destitución este viernes del ahora exmandatario Santiago Peña.
Así lo dieron a conocer este sábado medios locales, que difundieron fotografías del extitular de la entidad emisora, quien acudió en la noche del viernes al Departamento de Investigaciones de la Policía Nacional en Asunción, la capital del país.

El ahora exjefe del BCP renunció el martes tras anunciarse el proceso de resolución o disolución que se ordenó contra Ueno, con el que se ha vinculado a Peña y que recibió durante su gestión millonarios fondos de entidades estatales.
Antes de llegar a la institución emisora, en 2023, Carvallo había dirigido la Financiera Ueno, que dio origen al banco intervenido.
En su reemplazo, Peña designó el miércoles al economista y exministro Raúl Vera Bogado como nuevo titular del BCP, un nombramiento que deberá aprobar el Senado.
Después de comparecer ante la Justicia, a Carvallo lo trasladaron a la Agrupación Especializada, una dependencia policial que sirve de centro de reclusión de ciertos detenidos y que está ubicada en Asunción.
¿Qué implicación tiene la destitución de Santiago Peña?
Peña permanecía en el cargo después de que el Congreso no se pronunció por falta de cuórum sobre la renuncia que presentó este jueves.
El artículo 189 de la Constitución de Paraguay establece que los expresidentes elegidos democráticamente serán senadores vitalicios, «salvo que hubiesen sido sometidos a juicio político y hallados culpables».
Un senador vitalicio goza de fueros y no lo pueden someter a un proceso penal sin que se apruebe en el Congreso el retiro de dicha inmunidad. Con la destitución, Peña ya no será senador vitalicio.

Poco antes de la votación, Peña afirmó en su cuenta de X que había presentado su renuncia para evitar más daño al país y contribuir a recuperar la tranquilidad.
«No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal», señaló en un mensaje en el que también llamó a los paraguayos a unirse para reconstruir la institucionalidad y recuperar la confianza.
«Me despido con gratitud, sin desconocer la angustia de quienes hoy esperan respuestas», agregó el gobernante.
Presenté mi renuncia para evitar más daño al país y contribuir a devolverle la tranquilidad al Paraguay. No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal. Hoy nos toca unirnos como paraguayos para reconstruir la institucionalidad y recuperar la confianza. Me despido con gratitud, sin desconocer la angustia de quienes hoy esperan respuestas. Es momento de unir esfuerzos para reconstruir la institucionalidad y atender, con hechos y responsabilidad, a quienes están siendo afectados. Que Dios bendiga al Paraguay.
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 6, 2026
El escándalo que causó la caída del presidente de Paraguay
Paraguay entró en una crisis después de que el Banco Central (BCP) ordenó un procedimiento de resolución del Ueno, una institución con 2,9 millones de clientes en este país de 6,1 millones de habitantes, que recibió durante el mandato del ahora exgobernante millonarios recursos de entidades públicas.
A ello se sumó la preocupación de miles de ahorradores que denunciaron no tener acceso a sus recursos, entre ellos 32.000 jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS), una de las principales cajas de pensiones del país.
Incluso, los diputados que actuaron como acusadores en el juicio político denunciaron la pérdida de unos 1.200 millones de dólares «del pueblo paraguayo» tras el cierre de Ueno bank, y pidieron declarar culpable al mandatario, al que calificaron como «el desfalcador más grande de la historia» del país.









