Redacción Internacional (EFE).- El reverendo Jesse Jackson, veterano activista por los derechos civiles, ministro bautista y dos veces aspirante demócrata a la presidencia de EE.UU., falleció este martes a los 84 años, según informó su familia.
«Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento del líder de los Derechos Civiles y fundador de la Coalición Rainbow PUSH, el Honorable Reverendo Jesse Louis Jackson», escribió su familia en un comunicado en Instagram, en el que confirmó que murió este martes, «rodeado de su familia».
«Nuestro padre fue un líder servicial, no solo para nuestra familia, sino también para los oprimidos, los que no tienen voz y los marginados de todo el mundo», se explica la nota, en la que no se informa de las causas de la muerte.
«Lo compartimos con el mundo y, a cambio, el mundo se convirtió en parte de nuestra familia extendida, precisa la familia.
También destaca del reverendo «su inquebrantable compromiso con la justicia, la igualdad y los derechos humanos» ya que «contribuyó a forjar un movimiento global por la libertad y la dignidad».
«Incansable agente de cambio, elevó la voz de quienes no la tenían, desde sus campañas presidenciales en la década de 1980 hasta la movilización de millones de personas para animarles a registrarse para votar, dejando una huella imborrable en la historia», añade la nota.
Una década de lucha contra el Parkinson

Nacido en Greebnville (Carolina del Sur), Jackson reveló que padecía Parkinson en 2017. Fue tratado como paciente ambulatorio en Northwestern Medicine en Chicago durante al menos dos años antes de compartir el diagnóstico con el público.
El pasado mes de noviembre ingresó para recibir tratamiento por una enfermedad neurodegenerativa rara y particularmente grave, la parálisis supranuclear progresiva (PSP), según informó su organización, Rainbow PUSH Coalition.
La icónica figura del movimiento en favor de los derechos civiles en Estados Unidos dejó oficialmente en 2023 la organización, dedicada a la defensa de esos derechos y de la justicia internacional.
Jackson la fundó en 1971, tres años después del asesinato de su compañero de activismo Martin Luther King en Memphis, del que fue testigo presencial.
En 1996, pasó a llamarse Rainbow PUSH Coalition tras fusionarse con The National Rainbow Coalition.
En su ideario, el grupo tiene como misión proteger, defender y ganar derechos civiles y se define como una organización multirracial, multitemática, progresiva e internacional, que busca el cambio social.
Los Obama y los Clinton rinden tributo al «amigo» y «gigante» Jesse Jackson
Los expresidentes demócratas Bill Clinton y Barack Obama, y las ex primeras damas, Hillary y Michelle, rindieron tributo al «amigo» y «gigante» Jesse Jackson, fallecido este martes a los 84 años, en dos sentidos mensajes en los que celebran la larga «vida de servicio» del icónico activista por los derechos civiles.
«Michelle y yo nos sentimos profundamente apenados al saber del fallecimiento de un verdadero gigante, el reverendo Jesse Jackson», aseguró Obama en un comunicado difundido en X donde honra los 60 años de legado del ministro bautista y envió «profundas condolencias» a su familia en nombre de la amistad que los une.
Según el exmandatario (2009-2017), el primer afroestadounidense en llegar a la Casa Blanca, las dos históricas campañas de Jackson a la Presidencia en 1984 y 1988, «sentaron las bases» para su posterior carrera por el cargo más alto del país. «Nos apoyamos sobre sus hombros», aseguró.

Michelle «tuvo su primera visión de lo que era la organización política en la mesa de la cocina de los Jackson cuando era adolescente», rememoró.
«Desde organizar boicots y manifestaciones, hasta registrar a millones de votantes y defender la libertad y la democracia en todo el mundo, fue incansable en su convicción de que todos somos hijos de Dios, merecedores de dignidad y respeto», agregó Obama
Clinton destacó su labor en África
Por su parte, Bill Clinton (1993-2001) y Hillary, exsecretaria de Estado en el primer mandato de Obama, resaltaron su amistad de casi medio siglo con el reverendo Jackson, quien «defendió la dignidad humana y ayudó a crear oportunidades para que innumerables personas pudieran vivir mejor».
«Siempre estaré agradecido por la amistad que brindó a Hillary, Chelsea y a mí; orgulloso de haberlo nombrado mi enviado especial para la promoción de la democracia en África; y honrado de haberle impuesto la Medalla Presidencial de la Libertad. Hillary y yo lo quisimos mucho», agregó Clinton.










