Katmandú (EFE).- Una enorme riada golpeó este miércoles pueblos, mercados, carreteras y obras hidroeléctricas en el distrito nepalí de Rasuwa, fronterizo con el Tíbet, y las autoridades tratan de determinar el paradero de decenas de personas que podrían haber quedado atrapadas por las aguas.
La repentina avenida de agua llegó hacia las 9:15 hora local (3:30 GMT) al río Bhote Koshi desde el lado tibetano y golpeó con especial fuerza las zonas de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, según fuentes oficiales.
Ruptura de un lago glaciar, posible causa
Las autoridades nepalíes señalaron que la crecida no fue causada por las lluvias y que su origen aún no ha sido determinado, aunque entre las posibilidades se contempla un desbordamiento o ruptura de un lago glaciar en el Tíbet.
Los primeros informes apuntan a que entre 30 y 40 conductores y decenas de agentes de policía podrían estar desaparecidos, pero las cifras todavía no han podido ser verificadas.

A ellos se suma un grupo de 50 peregrinos con el que una agencia de viajes perdió el contacto cuando se dirigía hacia la frontera.
El director de Himalayan Glacier, Sagar Pandey, explicó a EFE que el grupo está compuesto por 40 estadounidenses y canadienses de origen indio y diez nepalíes, pero por el momento se desconoce si se encontraban en la zona directamente afectada.
Movilizados los servicios de rescate
Las autoridades movilizaron a los cuerpos de seguridad para las operaciones de búsqueda y rescate, mientras evalúan los daños causados en infraestructuras y asentamientos.
El presidente de la Asociación de Operadores Aéreos de Nepal y propietario de Kailash Helicopters, Pratap Jung Pandey, dijo a EFE que efectivos de rescate de la Fuerza Armada de Policía se desplazan desde Katmandú hacia Rasuwa en helicóptero.
Las autoridades pidieron además a los habitantes de las zonas situadas río abajo que se alejen de las riberas y permanezcan preparados para evacuar ante la posibilidad de nuevas crecidas.
La inundación ha afectado gravemente a este corredor fronterizo, uno de los principales pasos terrestres entre Nepal y China y una ruta utilizada también por peregrinos y turistas que viajan hacia el Tíbet.
Xi pide «hacer todo lo posible» para reducir víctimas
El presidente chino, Xi Jinping, señaló la prioridad de «hacer todo lo posible» para rescatar a las personas desaparecidas y reducir al máximo las víctimas, después de que este miércoles una enorme riada golpeara la zona fronteriza entre el distrito nepalí de Rasuwa y el condado chino de Gyirong.
Xi también instó a reubicar a la población amenazada y atender a los heridos, así como a reforzar el monitoreo y las alertas tempranas para evitar que se produzcan desastres secundarios.
El mandatario chino recordó que al encontrarse China en un período «crítico» de inundaciones, las regiones deben aplicar con rigor todas las medidas de prevención de inundaciones y tifones, identificar y tratar todo tipo de riesgos ocultos, prevenir la ocurrencia de desastres graves o accidentes y garantizar la vida y bienes de la población.
La riada llega después de un verano marcado en el gigante asiático por tifones, lluvias torrenciales, riadas y deslizamientos, con decenas de muertos y evacuaciones preventivas de cientos de miles de personas.










