Jerusalén (EFE).- El periodista y activista político palestino Abed Abu Shehadeh fue liberado este domingo, sin tan siquiera comparecer ante un tribunal y tras haber sido arrestado el 3 de noviembre durante una redada nocturna en su domicilio en Yafa, sur de Tel Aviv.
«Nuestro abogado recibió la confirmación por parte de su abogado», detalló a EFE el grupo legal palestino Adalah, que había presentado una apelación contra el arresto «arbitrario» de Shehadeh, que se debió a una entrevista que este había hecho antes de las elecciones al exparlamentario árabe Azmi Bishara en Catar.
Numerosas organizaciones de la sociedad civil e incluso congresistas estadounidenses como el demócrata Brad Lander habían solicitado en una carta, públicamente, a la Embajada de Israel su liberación «inmediata».
«La mera decisión de abrir una investigación penal a raíz de una entrevista periodística constituye una grave violación de la libertad de expresión y de la libertad de prensa; por tanto, su detención bajo este pretexto es totalmente arbitraria», denunció Adalah el 4 de noviembre, cuando su detención fue prorrogada por cuatro días.
La detención
«(Su puesta en libertad) es un recordatorio de la naturaleza de este régimen, que detiene a periodistas y organizadores comunitarios como Abed en plena noche, manteniéndolos encarcelados durante días bajo cargos relacionados con la seguridad, todo a raíz de una entrevista en un pódcast», publicó hoy en X el israelí Haggai Matar, director ejecutivo de la revista antiocupación +972 Mag con la que colabora Shehadeh.
Abed es pariente del presidente del partido árabe Balad, Sami Abu Shehadeh, una de las tres formaciones -junto a Hadash y Taal- que componen la Lista Conjunta, la cual obtuvo 11 escaños en los pasados comicios en un récord histórico.
Yanal Yabarín, portavoz de la Lista Conjunta, denunció hoy en X que Abed había sido «arrestado injustamente por motivos políticos, como parte de una política de represión y silenciamiento dirigida contra periodistas y activistas árabes».
Y añadió que «todos los casos del (jefe del Shin Bet, David) Zini y (Benjamín) Netanyahu se han desmoronado», incluida la «persecución» contra los árabes israelíes y sus líderes tras haber sido acusados de fraude electoral sin pruebas.







