La consejera de Cultura, Carmen María Conesa
La consejera de Cultura, Carmen María Conesa. EFE/Marcial Guillén

Arqueólogos retrasan un siglo el origen de uno de los mayores barrios andalusíes de España

Murcia (EFE).- Los trabajos arqueológicos realizados en el yacimiento andalusí de San Esteban, uno de los conjuntos urbanos islámicos mejor conservados de la península ibérica, han permitido retrasar aproximadamente un siglo la fecha de inicio de su urbanización, según los primeros resultados de los sondeos actualmente en marcha.

Los hallazgos apuntan a que el desarrollo del arrabal comenzó entre finales del siglo XI y principios del XII, frente a las estimaciones previas que situaban su origen a comienzos del siglo XI.

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La revisión cronológica se basa en materiales cerámicos recuperados en una antigua zona de vertedero sobre la que posteriormente se levantaron las primeras edificaciones.

Según ha explicado este lunes el director de las excavaciones, Clemente López Sánchez, la tipología de las piezas encontradas permite situarlas en ese periodo, aunque su datación definitiva deberá confirmarse mediante análisis científicos.

Entre los restos destacan fragmentos de vajilla decorada con motivos característicos de tradición califal con tonos verdes y rojos que se producían en los siglos X y XI, misma época de la que data un candil de barro, también hallado en la escombrera.

Piezas vinculadas

Los arqueólogos, además, han recuperado piezas posteriores vinculadas a la ocupación residencial del barrio, como una jarra prácticamente completa del siglo XIII con decoración vegetal y epigráfica, así como una pequeña placa de oro trabajada con gran detalle.

También se ha recuperado un fragmento de una tinaja cuya decoración recrea un arco de yesería, de una calidad “espectacular”.

Además, se han hallado restos óseos de animales: el esqueleto de un perro al que le falta el cráneo y con la posición de las patas como si hubieran estado atadas, lo que refiere una muerte violenta, y el esqueleto completo de una yegua que tiene la particularidad de que lleva puestas las herraduras.

Junto este esqueleto se han localizado el cráneo de un segundo equino y las patas de un tercero, en una zona próxima al ‘funduq’ o posada, que puede remitir al hecho de que ese establecimiento contara con establos para los comerciantes y visitantes que llegaban a la fonda.

Para la consejera de Cultura y Turismo, Carmen María Conesa, este proyecto es una “gran demanda social” y permitirá a todos los murcianos conocer el origen de la ciudad y cómo era el día a día en la Murcia del siglo XII a través del gran centro de interpretación que se va a abrir para dar a conocer los pormenores del yacimiento.