Pamplona (EFE).- El consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, ha defendido su gestión en la obra de duplicación de Belate, sobre la que ha dicho que «es legal» y ha responsabilizado al que era director general de Obras Públicas, Pedro López Vera, del modificado de 8,5 millones de euros que recibió el reparo suspensivo del interventor general.
Chivite ha comparecido este martes en la Comisión de Investigación del Parlamento de Navarra sobre licitación de obras públicas, donde ha señalado que «las obras no forman parte de ninguna investigación judicial», hasta donde él sabe.

El modificado no se tramitó correctamente
Sobre el modificado, ha explicado que «no se tramitó correctamente» y que, «aunque el origen son causas ciertas», las justificaciones «no fueron correctas». Preguntado por su responsabilidad, Chivite ha dicho que los consejeros no participan en «adjudicaciones ni en criterios técnicos».
Ha explicado que «lo que entonces era una conjetura» porque no había empezado la excavación, ahora es una realidad y «hay que dotar de mayor seguridad a la obra».

En ese sentido, ha explicado que supone un sobrecoste del 11 % en una obra que tiene una rebaja del 20 %, por lo que sigue por debajo de lo previsto. «Aunque las decisiones son técnicas, cuando me lo plantean, les pregunto cuánto cuesta un muerto. La media en túneles es un muerto por kilómetro. Yo les digo que prevalezca la seguridad de las personas».
En el turno de Geroa Bai ha explicado que «el modificado numero dos está tramitándose», tras el reparo suspensivo que recibió el primero.
La presidenta fue quien cesó a López Vera
La presidenta María Chivite cesó al director de Obras Públicas «tras una reunión con los socios», ya que «él había sido el responsable de la gestión del reparo suspensivo. Se tenía que hacer responsable de ese expediente. Lo acaté, se lo trasmití», ha añadido aprovechando para agradecer su «ejemplaridad».

El consejero ha comenzado la Comisión con una breve intervención en la que ha dejado claro que no se saldría del guión argumental que tiene el Gobierno en los últimos meses. En ella, ha dicho que «las controversias de la mesa de contratación fueron anteriores» a su llegada, que los técnicos «han dejado claro que no ha habido injerencias políticas», que «el presidente de Comptos dijo que no se encontró ilegalidad» y que los consejeros «no firman documentos sobre adjudicaciones».
Tras ella, ha comenzado el turno del portavoz de UPN, Javier Esparza, en el que ha habido un tenso intercambio de opiniones y que Esparza ha comenzado recriminando al consejero que «se lava las manos».

Afirma que no conoce a Koldo ni a Antxon
Chivite ha explicado que no conoce ni a Koldo García, ni al administrador de Servinabar, Antxon Alonso, y que su relación con el exdirigente socialista Santos Cerdán ha sido «profesional».
A partir de ahí, Esparza le ha preguntado si pondría «la mano en el fuego» por Cerdán. Chivite ha respondido que «para eso hay que tener toda la información» y Esparza ha repetido la misma pregunta pero con el exsecretario de Organización del PSN Ramón Alzórriz y con la presidenta del Gobierno, María Chivite. El consejero ha repetido la respuesta.

Entonces se ha iniciado un cruce de «relatos» o «interpretaciones» de lo que ocurrió en Belate. «Puede preguntar como quiera, yo responderé como me dé la gana», ha respondido en una ocasión el consejero. Tras una lectura de Esparza, ha negado «la mayor». «Es absolutamente legal porque no está encausado en ningún juicio», ha dicho sobre el proceso de adjudicación.
El «consejero estrella»
Sobre el modificado, Esparza ha acusado a Chivite de «ocultarlo», y de «mentir» cuando dijo que eran «imprevistos». «Se ha convertido en el consejero estrella», ha añadido.

Chivite ha optado por llevar la contraria al portavoz: «Estoy asistiendo a una continua explicación de un relato con medias verdades. No se me pregunta nada. Usted llena los huecos como le conviene, sin preguntar».
El consejero, preguntado por si ha puesto su cargo a disposición de la presidenta, ha dicho que su cargo está a disposición de la presidenta «24/7».
Los grupos defienden su posición
El portavoz socialista, Javier Lecumberri, ha defendido la labor del Gobierno y ha dedicado su hora de intervención ha agradecer la labor que hace el departamento del consejero Chivite.
El consejero ha repetido en varias ocasiones que se han dado explicaciones sobre Belate en 137 ocasiones. En el turno de EH Bildu, Adolfo Araiz ha preguntado si tiene algo nuevo que añadir que no se conozca hasta ahora. Al responderle que no, Araiz no ha realizado más preguntas, dando por finalizado su turno.
Sin embargo, en el turno del PP, lejos de defender la labor o de proteger al Gobierno, ha criticado los pasos que se han dado en la adjudicación de Belate. Por ejemplo, ha preguntado cómo era el «procedimiento» para llamar a Santos Cerdán a las reuniones con el Ministerio.
No había procedimiento con Cerdán
Ha dicho que «no había procedimiento», que era por «lógica» del cargo que ostentaba en el partido y en las Cortes.
Miguel Garrido, de Contigo-Zurekin, ha dado pie a que Chivite dijera que Cerdán no le ha dado «indicaciones» ni hablaban de «contratos».
El portavoz de Vox, Emilio Jiménez, se ha ausentado durante la primera parte de la sesión y no ha acudido a su turno de intervención, por lo que, tras un breve cierre del consejero, la presidenta, Irati Jiménez, ha concluido la sesión que ha durado algo más de cuatro horas. Es la primera vez que ocurre que un portavoz no acuda a su turno.







