Imagen del eclipse solar tomada en Tunez
Imagen del eclipse en Tunez. EFE/EPA/MOHAMED MESSARA

Navarra se convierte en un gran observatorio del eclipse total de Sol

Pamplona (EFE).- Navarra ha vivido este miércoles una jornada histórica con motivo del eclipse total de Sol, un fenómeno astronómico que ha concitado a decenas de miles de personas en distintos puntos de la Comunidad Foral, especialmente en la Ribera y la Zona Media, privilegiado escenario para contemplarlo en óptimas condiciones.

Desde primeras horas del día, los 20 puntos de observación habilitados por el Gobierno foral con servicios específicos y capacidad para más de 50.000 personas, han comenzado a recibir a los visitantes más previsores, aunque también otras carreteras, áreas de descanso, miradores y espacios diversos han sido ocupados a lo largo de la jornada, a la espera de la hora anunciada para el inicio del fenómeno, rondando las 19:30 horas.

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La expectación generada durante meses se ha traducido en una ocupación prácticamente completa de alojamientos y en una intensa actividad turística que también ha alterado la rutina estival de numerosas localidades.

Salvando las leves diferencias horarias lógicas por las diferentes ubicaciones geográficas, en general el momento culminante ha llegado poco después de las ocho y media de la tarde, cuando la luna ha cubierto por completo el disco solar durante algo más de un minuto en buena parte del sur de Navarra, por donde pasaba la denominada ‘franja de totalidad’.

En el resto de la Comunidad el efecto ha sido parcial y más paulatino, aunque en Pamplona, zona que no entraba en la franja de totalidad, se ha llegado a oscurecer el cielo de manera muy evidente y la temperatura ha bajado.

Una noche adelantada durante 60 segundos

Como se había previsto, la luz del día ha dado paso durante esos 60 segundos a una noche adelantada, ante la expectación de las miles de personas que, con la vista fija en el cielo y pertrechados con gafas homologadas y otros dispositivos de protección ocular, asistían a un espectáculo que muchos han seguido con emoción.

Y en la banda de totalidad que ha atravesado Navarra, la corona del sol ha aparecido nítida alrededor de un círculo completamente negro. Miles de cámaras y teléfonos móviles han inmortalizado el instante mientras algunos observadores aplaudían y otros comentaban sorprendidos un fenómeno que no volverá a repetirse con estas características en el territorio durante generaciones, hasta el año 2180.

La Comunidad Foral se había preparado durante meses para afrontar una afluencia masiva de visitantes. El Gobierno de Navarra, bajo la marca «Eklipse», activó un amplio dispositivo de seguridad, movilidad y emergencias, reforzado con la colaboración de ayuntamientos y cuerpos de seguridad, además de una red oficial de 20 puntos de observación distribuidos por el territorio para facilitar una contemplación ordenada y segura del eclipse.

Reto organizativo

La previsión de una llegada masiva de público convirtió el fenómeno astronómico en uno de los mayores retos organizativos afrontados por Navarra en los últimos años. Las administraciones habían trabajado desde comienzos de 2026 en la coordinación de infraestructuras, tráfico y servicios públicos ante la posibilidad de recibir cientos de miles de personas atraídas por una posición privilegiada dentro de la franja de totalidad.

Los espacios habilitados para la observación han registrado una elevada ocupación desde varias horas antes del inicio del fenómeno. Familias, grupos de aficionados a la astronomía, turistas y científicos han compartido explanadas y miradores equipados con gafas homologadas, telescopios solares y pantallas para seguir las explicaciones divulgativas organizadas en distintos municipios.

Aunque durante buena parte de la jornada la atención ha estado pendiente de la evolución de la nubosidad, como ya se había anunciado por parte de la AEMET, los claros se han impuesto en casi la totalidad del territorio navarro, permitiendo disfrutar del eclipse en condiciones favorables y cumpliendo las expectativas de quienes habían recorrido cientos o incluso miles de kilómetros para contemplarlo.

Además del impacto científico y divulgativo, la jornada ha dejado un importante retorno económico para el sector turístico y hostelero. Hoteles, casas rurales, restaurantes y comercios han trabajado a pleno rendimiento en una fecha impulsada por un acontecimiento natural que ha situado a Navarra en el foco internacional.

Con el regreso de la luz y mientras muchos visitantes permanecían todavía observando el cielo a la espera de la lluvia de estrellas de las Perseidas, la Comunidad Foral ha comenzado a recuperar la normalidad tras una jornada que quedará en la memoria de quienes han tenido la oportunidad de contemplar uno de los fenómenos astronómicos más extraordinarios del siglo.