La Americana, la colonia de dualidades en la mexicana Guadalajara

Por Mariana González-Márquez |

Guadalajara (México) (EFE).- Por décadas, la Americana ha sido una de las colonias de referencia en la mexicana ciudad de Guadalajara, que atrae a quienes disfrutan de la buena arquitectura y la vida nocturna por restaurantes, bares y cafés que guardan sus calles.

Este antiguo barrio, de la segunda ciudad más importante de México, fue nombrado recientemente como el más genial del mundo por la revista “Time out”, gracias a la votación de los habitantes quienes la eligieron por su oferta gastronómica, cultural y de esparcimiento.

Pero desde hace al menos un siglo, la zona goza de una popularidad que ha hecho que muchas familias opten por vivir ahí y más recientemente, que sea uno de los polos de diversión más importantes de la ciudad, con todos los problemas que ello implica.

La buena arquitectura

El arquitecto Carlos Correa, académico de la Universidad de Guadalajara, explicó a EFE que esta colonia resulta atractiva por ser una de las que conserva las viejas casonas del siglo XIX y principios del XX, construidas por familias adineradas que llegaron a poblar la zona, parte entonces de la periferia de la ciudad.

“Es una muestra de la buena arquitectura de todos los tiempos que ha pasado en Guadalajara, podemos hablar de los arquitectos del siglo XIX que estuvieron en otros países y trajeron la arquitectura que conocieron allá, los chalets, las casas neoclásicas, eclécticas”, dijo.

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Arquitectos como Luis Barragán, Guiullemo de Alba, Juan Kipp, Jan Palomar y Arias y Pedro Castellanos son algunos de los que dieron vida a las casonas afrancesadas que hicieron florecer a esta colonia, enclavada a poco más de un kilómetro del centro histórico.

Recorrer las calles de la Americana

Caminar por sus calles es una lección de las diferentes corrientes arquitectónicas, desde la porfirista afrancesada de finales del siglo XIX, el neogótico, el art déco, así como la funcionalista y regionalista entre las décadas de 1930 a 1960.

La Casa Iteso Clavigero, la Casa González Luna, la Casa Clown, el Museo de las Artes y templos como el Expiatorio y el de San Francisco de Sales son algunos edificios que sobrevivieron a la ola de modernidad que han provocado la adecuación en distintos momentos históricos de algunas casas en comercios o que sean abandonadas.

La Americana
Fotografía de la explanada del Templo Expiatorio, en la Colonia Americana de la ciudad de Guadalajara, en Jalisco (México). EFE/Francisco Guasco

“Empezaron a abandonar estar parte y se va a convertir en un área de mucho comercio. Están dejando destruir las casas más antiguas, de 1910 o de 1924, otras de 1930, que ya son casas de novias, tiendas de alfombras, casas de fotografía”, lamentó Correa.

Vida nocturna y caos

El Paseo Chapultepec es el epicentro de la diversión en la colonia Americana.

Alrededor de esta avenida, antes conocida como la “zona rosa”, se concentran cientos de bares, restaurantes, cafés y un mercado de artesanías al aire libre que atrae de día y noche a locales y turistas.

La Americana
Una pareja se besa frente a un mural en la Colonia Americana de la ciudad de Guadalajara, en Jalisco (México). EFE/Francisco Guasco

La popularidad del paseo, así como corredores gastronómicos de calles cercanas como López Cotilla o las avenidas La Paz y Vallarta y las opciones de movilidad en bicicleta propiciaron la llegada de decenas de hoteles boutique.

Asimismo que fueran erigidos edificios de departamentos de lujo que hicieron más “chic” la zona y, por lo tanto, la encarecieron.

Diversión asegurada

Dulce Arteaga Arroniz narró a EFE que vino hace tres años a vivir a uno de esos edificios ultramodernos en la calle López Cotilla, atraída no solo por la posibilidad de estar en una de las colonias mejor ubicadas de la ciudad, sino por la oferta de diversión que ello significaba.

“Es cómodo porque hay muchos lugares a donde ir a comer o a cenar. Hay vida nocturna, cuestiones culturales”, señaló.

Como la mayoría de los vecinos, salir a cenar o a tomar una copa requería de unos minutos de caminata por las calles de la colonia, pero aprendió pronto que esto también significa exponerse a múltiples asaltos y la falta de seguridad.

Tras tener a su bebé, además entendió que era difícil hacer un plan familiar por la zona.

“Le hace falta algunos programas para que sea una colonia más segura, creo que es una buena alternativa si tu idea es estar saliendo, en la parte más familiar deja mucho a deber”, agregó.

Fotografía general de la Colonia Americana de la ciudad de Guadalajara, en Jalisco (México). EFE/Francisco Guasco

Además del esplendor gastronómico, la vibrante vida nocturna y los espacios culturales, la colonia Americana es también una de las de mayor incidencia delictiva en Guadalajara, principalmente por el robo a personas, a vehículos y casas.

En lo que va de 2022 se reportaron 113 robos a personas, siete a casas, 83 vehículos hurtados y 65 robos de autopartes, según datos oficiales

No obstante, la zona sigue atrayendo a miles de personas que buscan un rato de esparcimiento y que mantendrán esta colonia como una de las más vivas de la ciudad por mucho tiempo más. 

Edición web: María Fernanda Rueda D.