Santander (EFE).- El ingeniero que firmó el proyecto de la pasarela de El Bocal en Santander que colapsó el pasado 3 de marzo, un suceso en el que murieron seis jóvenes y resultó herida una séptima chica, pasará a ser investigado, tal y como solicitó el Ayuntamiento de la capital cántabra.
Según fuentes cercanas a la causa, en la sesión testifical de este viernes, la instructora ha anunciado que ese técnico, que iba a comparecer este viernes como testigo, aunque finalmente no lo ha hecho, será citado como investigado el 15 de mayo.
En una comunicación a los medios, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha señalado que la declaración como testigo-perito del ingeniero se ha pospuesto al 15 de mayo para escucharle al tiempo que la prueba pericial y la declaración de los técnicos, al tratarse su declaración de una cuestión técnica.
También precisa el Tribunal Superior de Justicia que está pendiente de resolución el recurso de reforma que el Consistorio presentó contra la decisión de la jueza de no transformar su condición en investigado y que aún la situación de este ingeniero es la de testigo-perito.
Este ingeniero sería el sexto investigado en la causa, tras la gestora del 112 que recibió una llamada alertando del estado de la pasarela, la policía local que cogió su aviso y tres funcionarios de la Demarcación de Costas, entre ellos su responsable.
Además de al jefe de la Demarcación de Costas en Cantabria, José Antonio Osorio, la jueza tomará declaración como investigados el 15 de mayo al actual jefe de Servicio de Proyectos y Obras de la Demarcación de Costas y a su predecesor entre 2014 y 2023, que ya está jubilado, por seis posibles delitos de homicidio y uno de lesiones por imprudencia grave.
En esa sesión del 15 de mayo se practicará, además, toda la prueba pericial.
La agente de la policía local y la gestora del 112 ya prestaron declaración en la primera sesión testifical del 27 de marzo.

Doce testigos
La titular de la Plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santander ha tomado declaración este viernes a doce testigos, desde las 9.35 hasta las 14.00 horas, a puerta cerrada en la sala de vistas número 2 del complejo judicial de Las Salesas, situado en la capital cántabra.
Los primeros testigos han sido dos ciudadanos que pasaron por esa zona el día del suceso, una mujer citada como la jefa de obra del mantenimiento de la pasarela efectuado en 2024 y tres operarios que llevaron a cabo esas labores, cuyos testimonios han sido muy breves.
Después ha sido el turno del superior jerárquico de la policía local que cogió el aviso del 112, que ha sido el que más tiempo ha estado declarando, una hora, mientras que dos compañeros de la agente han testificado durante media hora cada uno.
También han declarado el superior de la gestora del 112 que recibió dicho aviso y dos compañeros suyos, durante un tiempo que ha oscilado entre los 15 y los 30 minutos.
Fuentes presenciales han explicado que el eje de la jornada ha girado en torno a los protocolos de actuación de la policía y del 112.
La rotura de la pasarela el pasado 3 de abril provocó la muerte de tres jóvenes de Euskadi, una de Guadalajara, una cántabra y una almeriense, así como heridas a una joven alavesa que fue la única superviviente de ese grupo de amigos. EFE









