Presidente de COP27: llamar a esto «greenwashing» niega la urgencia climática

Álvaro Mellizo |

Sharm el Sheij (Egipto) (EFE).- Presentar la COP27 como un evento para lavar la imagen de Egipto («greenwashing») sólo sirve para restar importancia a la emergencia climática, al introducir temas y preocupaciones que «no son pertinentes», afirmó en una entrevista con EFE el presidente de la cumbre de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y ministro de Exteriores egipcio, Sameh Shukri.

Shukri se refirió así a las críticas contra la celebración en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij del mayor evento sobre cambio climático, debido a la represión política y acoso a la sociedad civil que se vive en el país árabe.

El diplomático también mencionó la «esperanza» de que en esta reunión se pueda avanzar en acuerdos sobre cómo financiar la transición energética de los países menos desarrollados y zanjar el espinoso asunto de las «pérdidas y daños», las indemnizaciones para aquellos países que sufren los efectos del cambio climático pero cuyas emisiones son casi inexistentes.

El presidente de la COP27, Sameh Shoukry, en la inauguración de la cumbre climática
El presidente de la COP27, Sameh Shoukry, durante la inauguración ayer de la cumbre en Egipto. EFE/EPA/Sedat Suna

Pérdidas y daños

Pregunta: ¿Qué se espera en esta COP27 del tema pérdidas y daños?

Respuesta: Reconocemos la importancia de las perdidas y daños para un gran número de países. Este tema ha sido prominente dentro de las consultas informales que se han tratado durante este año y ha sido constantemente planteado como una prioridad.

Estas consultas han dado una indicación del reconocimiento de la importancia de este tema y hasta cierto grado la receptividad para resolverlo dentro de la COP.

Podemos esperar, con fe, que las partes puedan llegar a un acuerdo sobre la manera en la que se podrá abordar algo de esta importancia.

No voy a especular en este momento, pues las consultas y trabajos están en marcha, y antes de la apertura oficial de la COP. Pero haremos todo lo posible en nuestra posición para facilitar a todas las delegaciones e impulsar que muestren la suficiente flexibilidad en éste y todos los temas.

Nadie puede esperar que obtendrá lo máximo de sus posiciones, por eso hay que llegar a cierto punto de encuentro. Así es como se va a delante. Si las partes tiene posiciones rígidas, todo el proceso se romperá y estancará, y eso será devastador para el calentamiento global.

Tengo esperanza y expectativas de que las partes mostrarán la flexibilidad y la habilidad para comprometerse y llegar a reconocer la importancia de lo que ese tema representa.

La COP del «Sur Global»

P: ¿Será esta la COP del «Sur Global»?

R: Esta COP se desarrolla ya en el «Sur Global», se desarrolla en África… Creo que lo será por la gran representación no solo de África, sino de los países en desarrollo, que tendrán la oportunidad para que sus voces sean oídas y subrayadas.

También lo será por que se verá el impacto que esos países tienen que afrontar relacionado con el cambio climático, que deberá ser reconocido.

Nos moveremos de las promesas a la implementación; necesariamente es importante reconstruir la confianza entre los países desarrollados y en desarrollo para lograr los objetivos comunes.

P: ¿El Occidente necesita ahora al Sur más que nunca?

R: Creo que la interdependencia y la necesidad de trabajar juntos está. Pero eso se tiene que corresponder. Ese es el contexto de la COP, cómo nos unimos para afrontar los desafíos del cambio climático.

Reconocemos que hay situaciones geopolíticas que han ha surgido ahora, que afectan a la seguridad alimentaria o la energía y sus costos que tendrán un impacto (en la COP), pero ese impacto no debería resultar en volver atrás en los compromisos del cambio climático.

Hay una responsabilidad común y diferenciadas habilidades que tienen que ser tenidas en cuenta. Deberíamos movernos adelante, implementar las promesas. Los países en desarrollo solo pueden asumir sus responsabilidades si se provee la financiación necesaria por los países ricos.

Vista del recinto donde se celebra la cumbre del cambio climático COP27
Un policía egipcio en las instalaciones donde se celebra la COP27. EFE/EPA/Khaled Elfiqi

P: La guerra en Ucrania, ¿afectará los objetivos de la reunión?

R: Reconocemos por supuesto la situación geopolítica, las tensiones que han surgido debido a la guerra ucraniana, pero al mimo tiempo creemos que dentro del sistema de las Naciones Unidas hay otros ámbitos y organizaciones con responsabilidad para esos asuntos. Tenemos que aislar a la COP de las consecuencias de estas crisis, pues si no lo hacemos, tendrá un impacto negativo a la hora de llegar a un compromiso.

En este contexto debemos mantenernos enfocados en los desafíos del cambio climático y cómo podemos colectivamente lograr nuestros objetivos comunes.

P: ¿Qué será una COP exitosa?

R: Recuperar la confianza encontrando puntos de encuentro necesarios que alienten la implementación, ya sean los temas de mitigación o adaptación o la provisión de la financiación, particularmente para los temas de adaptación, menos atractivos.

¿Dinero suficiente?

P: ¿La cifra de 100.000 millones de dólares es suficiente?

R: Ni de lejos… Siempre se dijo que esa cifra es una cantidad de dinero arbitraria, que fue presentada como una fórmula para ganar confianza… Desafortunadamente esa fórmula nos ha cumplido en los años desde que se fue apoyada en Copenhague (2009). Todo el mundo sabe que eso no se cumple.

Cómo generamos esos billones no es sólo responsabilidad de gobiernos sino también del sector privado y la sociedad civil, la introducción de nuevas tecnologías, su diseminación para que estén disponibles…

La respuesta corta es que esos no son suficientes, hacen falta otras soluciones financieras para tener realmente un impacto en lo que es nuestro objetivo.

P: Hay quien acusa a esta reunión de «greenwashing» para Egipto…

R: Esto es un evento de la ONU para tratar los desafíos climáticos. Como dije, deberíamos aislarlo de la actual crisis política global, de la crisis económica. No debemos mezclar cosas que no son pertinentes en este asunto salvo que queramos disminuir nuestra capacidad compartida para llegar a un acuerdo sobre el cambio climático y redireccionar nuestra concentración hacia otros campos.

Y nosotros preferimos que los enfoques se dirijan hacia cómo tratar los desafíos del cambio climático.

Eso es lo que buscamos, y estamos convencidos de que el gran número de jefes de Estado y Gobierno que van a participar reconocen la importancia de este tema y han venido a tratar este asunto.