Vitoria (EFE).- El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, ha asegurado que la actuación de la Ertzaintza el pasado sábado en el aeropuerto de Loiu en los incidentes con miembros de la Flotilla Global Sumud fue como respuesta a provocaciones y agresiones a agentes.
Zupiria ha comparecido en la comisión de Seguridad del Parlamento Vasco a petición propia, y de EH Bildu y Sumar, para dar explicaciones sobre la actuación de la Ertzaintza el pasado sábado en el aeropuerto de Loiu a la llegada de seis activistas vascos de la Flotilla Global Sumud.
Los incidentes se saldaron con cuatro detenidos y con una carga policial contra los activistas y allegados que les esperaban. Algunos de los activistas recibieron numerosos porrazos incluso cuando estaban caídos en el suelo.
En los incidentes se detuvieron a cuatro personas y, según ha dado a conocer el consejero, siete ertzainas resultaron lesionados y están de baja laboral. En los incidentes también resultaron heridas cuatro personas, dos de ellas de los cuatro detenidos.
Esta actuación provocó las críticas de algunos partidos políticos y de organizaciones como Amnistía Internacional. El Defensor del Pueblo Vasco (Ararteko) ha abierto un expediente ante la «gravedad de los hechos y su impacto». Además, Israel ha exigido una «aclaración» por lo sucedido y acuso de «hipocresía» al Gobierno español.

Cuestión de orden público
Este martes, el consejero de Seguridad ha dicho que este episodio no es una «cuestión de política internacional, ni de más o menos compromiso ante la situación que se está viviendo en Palestina», sino un asunto de «orden público».
Ha relatado que dos de las personas implicadas en los incidentes, los más activos, son exmiembros de ETA. Ha desvelado además que han denunciado ante la Fiscalía la aparición de mensajes en contra del responsable del dispositivo.
Tras afirmar que la Ertzaintza el pasado sábado «no golpeó a nadie en Loiu por su ideología o su activismo», Zupiria ha lamentado en varias ocasiones lo ocurrido. Son hechos que «no tenían que haber ocurrido» y que su Departamento «debía haber sido capaz de gestionar de otra manera».
Ha relatado los hechos cronológicamente desde que se recibe una llamada de AENA informando de que «un grupo de personas estaban impidiendo el correcto funcionamiento del aeropuerto, obstaculizando la salida de viajeros».
Ha recordado que la concentración de los allegados de los miembros de la flotilla no había sido comunicada. Uno de los activistas -ha dicho- empujó al responsable del dispositivo de la Ertzaintza y a partir de ese instante se desataron los incidentes.
«Agresión» a un ertzaina
Los agentes intervinieron tras la «agresión sufrida por su compañero y haciendo uso de la fuerza y del bastón policial procedieron a despejar el espacio», ha dicho Zupiria.
Ha detallado que uno de los miembros de la flotilla y otra persona de entre los allegados eran exmiembros de ETA y que fueron los que mostraron una actitud de provocación más grave. Incluso ha citado que ambos fueron condenados a seis y doce años de cárcel por su actividad terrorista.
También ha expuesto que el Departamento ha denunciado ante la Fiscalía la circulación por redes sociales de un mensaje en el que se identifica al responsable del dispositivo que «apalizó» a los miembros de la flotilla humanitaria. «Es un tipo violento con y sin uniforme. Vive en Astrubudua (un barrio de Erandio, Bizkaia). Quedaos con su cara», señala el mensaje.
Ante esto, Zupirira ha advertido de que no van a permitir la «caza digital y física de ningún ertzaina». Por ello, se ha denunciado ante el Ministerio Público.
Por último, ha avisado que él no va a «condenar» a los ertzainas del dispositivo. También ha asegurado que asumirá las consecuencias de las investigaciones abiertas sobre lo sucedido, que ha circunscrito en un ambiente todavía existente en Euskadi en contra de la Ertzaintza por parte de un sector de la sociedad.










