Vitoria (EFE).- Gestionar el horror por la violencia en Gaza a través del simbolismo y la belleza. El horror de la ocupación israelí en Gaza se plasma en pinturas simbólicas, sin sangre ni crudeza, incluso bellas, en la exposición ‘Get Me a Stone’ (Dame una piedra), con la que la artista británica de origen palestino Rosalind Nashashibi gestiona su propio dolor, frustración y tristeza por la situación de Palestina.
El horror a través del simbolismo y la belleza
La exposición se exhibe desde este viernes hasta el 1 de noviembre en el museo Artium de Vitoria, donde la propia autora, acompañada de la comisaria de la muestra, Catalina Lozano, y la directora del museo, Beatriz Herráez, ha presentado su trabajo, en un acto en el que han participado también la diputada de Cultura de Álava, Ana del Val, y la comisaria de Investigación y Programas Públicos, Arantza Santesteban.
‘Get Me a Stone’ consta de una serie de pinturas creadas entre 2021 y 2026 que, de una forma más o menos directa, aluden a la ocupación de Gaza, además de una película, ‘Occupation of The Inner Life’ (Ocupación de la vida interior), en la que la artista, mediante imágenes de su estudio y de algunos de sus familiares -su hija, su padre- habla «sobre los futuros que hubiesen podido suceder».

Nashashibi, de padre palestino y madre de Irlanda del Norte, dos territorios con pasado y presentes de violencia, ha explicado que las pinturas de esta muestra constituyen una forma de «gestionar» su «propia frustración y tristeza» por las atrocidades que están ocurriendo en la Franja.
Caballos, cisnes y crisantemos
«No puedo hacer pinturas de las imágenes que se ven en las redes», ha explicado. Por eso ha optado por utilizar «símbolos, señales, formas diferentes, para satisfacer la necesidad lo reflejar lo que pasa en Palestina a día de hoy».
Símbolos menos explícitos, como los caballos -que en Gaza se emplean ahora para transportar heridos-, los cisnes y los crisantemos, flor de muerte, se combinan en la muestra con pinturas que plasman de una forma más directa, aunque no cruenta, la situación de Gaza.
Camas, ropa, las propias siglas de la UNRWA, la agencia de las Naciones Unidas para Palestina, aparecen en algunas de las pinturas expuestas en Vitoria, así como manos que sostienen piedras, símbolo más evidente de la resistencia palestina.

Un trabajo que ha ayudado a Nashashibi a «encontrar y ofrecer solidaridad», imprescindible para que «la vida sea más soportable».
La comisaria de la exposición, la colombiana Catalina Lozano, ha explicado que las obras de la artista británica constituyen una «forma de relacionarse con el horror» a través de «una mediación sensible, personal y afectiva».
Nueva publicación
Ha recordado que Nashashibi ya había abordado esta cuestión en la película ‘Electrical Gaza’ (2015). La cinta pertenece a los fondos del museo vitoriano. Allí la artista la expuso en 2021 junto a la pintura ‘A Wider Kind of Love’ (Una clase más amplia de amor). Una obra que creó durante su estancia en el propio centro de arte.
Con motivo de la exposición, el museo Artium ha editado una nueva publicación de la serie ‘#Hitzak’. Está dedicada al trabajo de Rosalind Nashashibi, que incluye un texto de la artista lituana Elena Narbutaité.
La exposición se inaugura esta tarde, cuando también se celebrará en el museo una conversación entre la propia Nashashibi y el poeta gazatí Mahmoud Alshaer.










