El Lehendakari, Imanol Pradales, escucha al portavoz de EH BIldu, Pello Otxandiano. EFE/Adrián Ruiz-Hierro

PNV y Bildu destacan el valor político del acuerdo sobre el euskera

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Vitoria (EFE).- PNV y EH Bildu han destacado el valor político, el esfuerzo y la flexibilidad que ha supuesto llegar a un acuerdo en torno a la reforma legislativa sobre los perfiles lingüísticos en las administraciones, mientras que el PSE ha criticado un pacto y una ley que rompe los consensos sobre el euskera.

El Parlamento Vasco ha aprobado este jueves la ley que modifica la norma vasca de Empleo Público que ha impulsado el PNV y que únicamente ha contado con los votos a favor de los parlamentarios jeltzales (27 de 75).

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Ha salido adelante gracias a la abstención de EH Bildu, después de que ambos partidos firmaran el miércoles un acuerdo que lo ha permitido. PSE-EE, PP, Sumar y Vox se han posicionado en contra.

Ha sido una votación insólita por el desacuerdo entre los dos socios de Gobierno, que habitualmente votan conjuntamente, en bloque, ya que tienen la mayoría absoluta.

La ley plantea medidas para dar más seguridad jurídica a los perfiles lingüísticos en las administraciones ante la incertidumbre generada por varias sentencias judiciales que han tumbado los requisitos del euskera en determinadas plazas y convocatorias de ofertas públicas.

Comisión de seguimiento

Con el acuerdo ambos partidos adquieren el compromiso de constituir una comisión de seguimiento que se reunirá cuatrimestralmente para hacer una evaluación basada en criterios objetivos del despliegue, aplicación práctica, consecuencias jurídicas y eficacia real de la ley.

En el caso de que la ley no sirva, en un plazo máximo de tres años, para cumplir con sus objetivos principales, que es el blindaje del euskera frente a sentencias judiciales, se iniciará «un análisis jurídico-político ordenado» para elaborar una nueva propuesta.

Ante este pacto, que rompe los consensos en torno al calendario legislativo entre PNV y PSE, los socialistas, a través del parlamentario Pau Blasi, ha considerado que son «otros» los que tendrán que explicar por qué se han movido de los «consensos y lealtades» que había hasta ahora, desde los años 80, en torno al euskera y la pluralidad y diversidad de Euskadi.

«Eso es algo que se está rompiendo, que se rompe o aquí, con propuestas que no responden a este país plural», ha subrayado.
Blasi ha señalado que el PSE ha sido muy responsable y discreto en este proceso defendiendo una visión pluralista en la administración «huyendo de los excesos».

«Los insultos, las pancartas y las pintadas han venido de otro lado, no del nuestro», ha subrayado.

Imagen en el pleno del secretario general del PSE, Eneko Andueza, y el portavoz Ekain Rico. EFE/Adrián Ruiz-Hierro

El PNV destaca el pacto entre diferentes

Por parte del PNV ha hablado Markel Olano, quien ha anunciado que a partir de ahora solo utilizará el euskera en sus intervenciones.

Ha destacado el «valor cuantitativo» de este acuerdo con EH Bildu que refleja la voluntad popular, un pacto entre dos partidos con «culturas políticas diferentes» que han hecho un esfuerzo en la negociación que ha obligado al PNV a «salir de su zona de confort», en referencia implícita a su socio, el PSE.

Con los socialistas, ha dicho, el PNV intentó primero un acuerdo con el PSE que no fue fructificó y cuando no fue posible con EH Bildu.

Desde EH Bildu, su portavoz parlamentario, Pello Otxandiano, ha justificado su abstención para hacer posible el «desbloqueo» y ha puesto en valor este «acuerdo político» con el PNV. «

Por primera vez en esta legislatura hemos superado la política de bloques», un paso «importante» que aumenta la calidad democrática, ha remarcado.

Al PSE le ha ofrecido un espacio de entendimiento en política lingüística.

«No nos vamos a resignar y vamos a seguir interlocutando, dialogando y discutiendo», ha asegurado porque a «este lado de la frontera» hay un suelo común entre las principales tradiciones políticas, excluyendo a la derecha y a la extrema derecha.

Santiago López (PP) ha denunciado que con esta norma se deja fuera a «cientos de miles de vascos» del sector público que «no necesita más euskera».

Jon Hernández (Sumar) ha lamentado la aprobación de esta reforma sin un consenso y con «un apaño» entre PNV y EH Bildu, que «deroga de un plumazo» los acuerdos previos en materia de normalización lingüística, y desde Vox Amaia Martínez ha dicho que «hoy es un día triste» por esta imposición del euskera.

Un índice propio para cada administración

Con la ley desaparece el índice general de obligado cumplimiento para todas las administraciones, organismos y entidades públicas autonómicas, forales y municipales que determina qué porcentaje de los puestos de trabajo de las administraciones deben tener asignado un perfil lingüístico de euskera de carácter obligatorio (preceptivo).

Así, cada administración tendrá su índice propio que determinará con «el máximo rigor» qué plazas tienen fecha de preceptividad y cuáles no, justificándolo mediante criterios de proporcionalidad que tengan en cuenta la función del puesto, los criterios lingüísticos de uso y la realidad sociolingüística del entorno.

Las administraciones públicas podrán establecer plazas con perfil lingüístico cuya exigencia se difiera en el tiempo. Con esa fórmula en todas las OPE habrá obligatoriamente un número de plazas con preceptividad diferida.

De este modo, las personas podrán acceder a esos puestos sin acreditar inicialmente el perfil lingüístico, disponiendo posteriormente de un plazo para alcanzarlo, con el compromiso de la propia administración de facilitar la formación necesaria. EFE