Los actores de la compañía catalana La Cubana toman vinos y pintxos este jueves en el casco viejo con motivo de la Aste Nagusia.EFE/Luis Tejido

Una treintena de actores cambia el escenario por la barra en el Txikiteo Nagusia de Bilbao

Bilbao, (EFE).- La calle María Muñoz de Bilbao se ha transformado, con motivo de las fiestas, en una escena poco habitual: más de treinta intérpretes, muchos de ellos aún vestidos con los personajes que representan estos días sobre los escenarios bilbaínos, han cambiado por unas horas las tablas por la barra para participar en el Txikiteo Nagusia.

La cita, organizada por la asociación de comerciantes Zazpikaleak y que alcanza su decimosexta edición, ha comenzado a las 13:00 horas en el bar Egurre y ha continuado en la taberna Txistorra y el bar Naikari.

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Los tres establecimientos han invitado a la ronda como excepción a las normas del manifiesto txikitero.

Tampoco han faltado algunos de los clásicos del poteo, como los pintxos de changurro y los tigres.

María Muñoz, considerada la «calle de txikiteo por excelencia» de la villa, ha vuelto a ser el punto de encuentro de esta tradición durante la Aste Nagusia.

Encuentro entre artistas

En la ronda han participado intérpretes de ‘La Cubana’, ‘Cabaret’, ‘Menú Cerrado’, ‘Operación Maletero’, ‘Zukua’ y ‘Marika de Gernika’, entre otros espectáculos.

«Estamos aquí toda la compañía completa de La Cubana, un año más», ha explicado a EFE Alexandra González, integrante del elenco de ‘La Cubana: La cuisine de ma cousine’, que se representa estos días en el Teatro Arriaga.

González ha animado a los bilbaínos a acercarse al espectáculo, en cartel hasta el 13 de septiembre.

Además, el próximo domingo ofrecerá una función matinal a las 12:00 horas con motivo de la Aste Nagusia.

También se ha sumado la compañía Ttipia Cultura, que representa en el Palacio Euskalduna ‘Zukua’, una propuesta de monólogos íntegramente en euskera.

La actriz María Cruickshank ha destacado el ambiente de encuentro que genera el Txikiteo Nagusia entre profesionales que coinciden durante las fiestas y la temporada teatral, pero que apenas tienen tiempo para verse.

«Es como una costumbre. Me encanta el ambiente que se crea», ha señalado Cruickshank.

Al evento también se han sumado la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe; el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, y representantes institucionales y del comercio local.

Imagen de los actores que actuan en obras teatrales junto a los txikiteros cantan y toman vinos este jueves en la Aste Nagusia.EFE/Luis Tejido

Manifiesto txikitero

Durante la lectura de la declaración txikitera, Manuel Romero, en representación de Zazpikaleak, ha reivindicado el poteo como «un foro de relación social», que simboliza «mucho más que salir a tomar unos vinos».

Según ha explicado, la tradición «no se basa ni en el contenido ni en la cantidad», sino en el encuentro entre las personas.

«Con el txikiteo, la cuadrilla acoge y escucha, celebra los éxitos, se ríe, se relaciona, mantiene amistades y arregla el mundo si hace falta», recoge el manifiesto.

La declaración fija además cuatro normas básicas: se txikitea en cuadrilla y «nunca en solitario»; se va de bar en bar, «un bar, una ronda», sin estancarse; se mantiene el trago pedido en el primer local, salvo excepciones de fuerza mayor, y se canta.

«Aunque ya no está tan arraigado, creemos que cantar es necesario y hasta obligatorio», recoge el texto, que reivindica las bilbainadas, aunque también da cabida a «otras tonadas llegadas de otros lares».

De poner música al recorrido se han encargado los miembros del coro Deustoarrak, vestidos de blanco y con la tradicional txapela roja.

El coro ha acompañado las canciones durante el poteo y ha terminado cantando junto a los intérpretes la conocida bilbainada ‘Desde Santurce a Bilbao’.

La escena, con actores y cantantes agarrados unos a otros, ha puesto el broche al encuentro y ha dejado en la calle la imagen más fiel del espíritu del txikiteo: compartir en comunidad.