Palencia (EFE).- El carricerín cejudo ha regresado a la Laguna de La Nava, en Fuentes de Nava (Palencia), donde la Fundación Global Nature ha capturado y anillado esta semana tres ejemplares, dos adultos y uno joven, los primeros registrados en este humedal palentino en cuatro años.
El primer ejemplar fue capturado el 24 de agosto en la estación de anillamiento de Cantarranas y el 26 de agosto fueron anillados otros dos, según ha informado este jueves la Fundación Global Nature, que desarrolla desde hace años trabajos de seguimiento de esta especie migratoria.

«Regresa el agua, vuelven las aves. Así funciona un humedal», ha resumido David Miguélez, técnico de humedales de Global Nature, para quien la presencia del carricerín cejudo constituye también un indicador del papel que desempeña La Nava como punto de descanso en las rutas migratorias.
Miles de kilómetros
El carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola) recorre cada año unos 6.000 kilómetros entre sus áreas de reproducción del norte de Europa y sus zonas de invernada en África occidental, un desplazamiento en el que necesita una sucesión de humedales donde detenerse para descansar, alimentarse y recuperar reservas antes de continuar el viaje.
La Laguna de La Nava es históricamente uno de esos puntos de parada y está incluida en la lista Ramsar de humedales de importancia internacional.
El enclave constituye uno de los principales ejemplos españoles de recuperación de un antiguo complejo lagunar, cuya restauración comenzó a principios de los años noventa después de que la antigua laguna, conocida como el Mar de Campos, fuera completamente desecada en 1968.
Durante la migración, un ejemplar de carricerín cejudo puede permanecer varios días en un humedal alimentándose y acumulando energía antes de proseguir su viaje, habitualmente durante la noche.
Después de varias jornadas de vuelo necesitará nuevamente otro lugar adecuado para recuperar fuerzas, por lo que la conservación de una red de humedales resulta esencial para garantizar su supervivencia durante el desplazamiento.
Este enfoque es el que vertebra el proyecto internacional LIFE AWOM (Aquatic Warblers on the Move), en el que participa Fundación Global Nature y que trabaja para mejorar el conocimiento sobre los movimientos del carricerín cejudo y conservar y restaurar los humedales que utiliza durante su migración entre Europa y África.
Campaña compleja
El regreso de la especie se produce, además, en una temporada especialmente complicada para La Nava debido al incendio registrado el pasado 12 de agosto, que afectó a unas 30 hectáreas del humedal y destruyó nueve de las doce redes utilizadas para el seguimiento del carricerín cejudo.
La estación de Cantarranas, situada fuera del área afectada por el fuego, ha permitido mantener activa la campaña de seguimiento y realizar estas primeras capturas de la temporada.
La Fundación Global Nature prevé que en 2027 pueda recuperarse por completo la regulación habitual del agua y retomarse con normalidad los seguimientos históricos en el humedal.
«La vegetación palustre se recuperará y podremos volver a utilizar las mismas ubicaciones y reponer el dispositivo completo de seguimiento», ha señalado Miguélez. EFE










