El único esqueleto completo de un ejemplar joven de león de las cavernas encontrado hasta ahora en la península ibérica, se exhibe por primera vez en Irun (Gipuzkoa). EFE/Javier Etxezarreta

‘Arno’, el joven león de las cavernas que recuperó su rugido 31.500 años después

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Carlos López Izquierdo | Irun (Gipuzkoa) (EFE).- Los restos de ‘Arno’, un joven león de las cavernas descubiertos recientemente en una gruta guipuzcoana, constituyen hoy el único esqueleto completo de un subadulto de esta especie en la península ibérica, incluidos algunos huesos, como el hioides, no documentados hasta ahora.

León de las cavernas

Este pequeño hueso del aparato fonador resulta «muy interesante», explica el investigador de la Universidad de País Vasco Alvar Manjón, quien escribe su tesis doctoral sobre ‘Arno’, porque permite confirmar que esta especie (Panthera spelaea) también rugía, como ocurre con los leones, leopardos y jaguares actuales, a diferencia de los felinos que no lo hacen.

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El investigador de la Universidad del País Vasco Álvaro Manjón presenta el esqueleto de ‘Arno’. EFE/ Javier Etxezarreta

Una curiosidad que supone sólo una pequeña parte del caudal de información que los expertos esperan obtener a partir de este ejemplar, fallecido hace 31.500 años en una cueva del actual pueblo de Mendaro y que constituye el segundo hallazgo excepcional de este tipo de leones en Gipuzkoa, tras el descubrimiento en 1966 del conocido como ‘León de Arrikrutz’, un macho adulto convertido en el ‘estándar de oro’ (modelo de referencia) de la especie en la península.

31.500 años

Aunque el esqueleto de ‘Arno’ fue hallado hace ya tres años por espeleólogos del grupo Burumendi, no ha sido hasta este martes cuando ha sido dado a conocer tras un complejo proceso de recuperación y restauración, en una rueda de prensa en la que, además de Manjón, han tomado parte entre otros la diputada foral de Cultura de Gipuzkoa, Goizane Álvarez, y el también investigador Asier Gómez Olivencia.

A pesar de que aún no se han realizado pruebas de ADN que permitirán obtener aún mayor información, los expertos ya han podido determinar, gracias a su dentadura, que ‘Arno’ era un macho de entre dos y tres años de una subespecie denominada (Panthera spelaea spelaea) que pesaba unos 180 kilos al morir.

Muerte desconocida

Las causas de su muerte por el momento resultan desconocidas, debido a la ausencia de heridas en el esqueleto, si bien los especialistas no descartan que el joven león cavernario pudiera haber quedado atrapado en la gruta en la que fue descubierto y donde habría fallecido por inanición.

Se les llama ‘de las cavernas’ porque sus restos se han encontrado principalmente en cuevas», pero no vivían habitualmente en ellas, detalla Manjón, quien aclara que los ejemplares localizados en estos lugares llegaban allí por múltiples razones, como caídas a través de simas o porque sus restos eran arrastrados por otros carnívoros como las hienas.

Osos cavernarios

«Cuando tenían hambre y no contaban con recursos también intentaban cazar crías de osos cavernarios dormidas en las grutas, pero a veces se encontraban con la madre despierta y eso implicaba una pelea en la que a veces el león perdía», añade. «Esta es otra razón por la que «se pueden encontrar leones cavernarios en las grutas, a pesar de que no las pisaban para nada más», detalla

Los leones de las cavernas, que vivieron entre hace un millón de años hasta hace 12.500, eran animales muy grandes, de mayores dimensiones que los actuales (Pantera leo), y sobrevivieron en Eurasia «en todo tipo de ecosistemas» cazando distintos tipos de presas, a las que se adaptaban según las que estuvieran disponibles, si bien habitualmente capturaban «ciervos, bisontes y gamos», entre otras piezas.

Mandíbula un juvenil de león de las cavernas descubierto en Gipuzkoa. EFE/ Javier Etxezarreta

A pesar de que la creencia popular nos lleva a pensar en leones con melena, Manjón desvela que probablemente en el caso de los cavernarios no era así, porque las pinturas rupestres de estos animales realizadas por nuestros antepasados en la prehistoria muestran a animales que parecen carecer de ella.

Cúmulo de hipótesis

lgunas estimaciones acercan a los machos más grandes de león de las cavernas cerca de los 500 kilos, comenta el investigador, que aclara que no se sabe exactamente por qué se extinguieron, aunque pudo ser por un «cúmulo de hipótesis» que van desde la pérdida de sus presas por la pérdida de su ecosistema, hasta la competencia con otros carnívoros, sin descartar la «presión humana», desvela el experto.

A partir de ahora, los trabajos de investigación sobre este espécimen continuarán con nuevas pruebas y exámenes en Gordailua, el Centro de Colecciones Patrimoniales de la Diputación Foral de Gipuzkoa donde ‘Arno’ descansa ahora junto a su pariente ‘el león de Arrikrutz’. EFE