canibalismo Neolítico
Imagen dee archivo de una cueva del neolítico. EFE/David Borrat

Demuestran que el canibalismo fue una práctica recurrente durante el Neolítico

Granada, (EFE).- Un equipo internacional ha comprobado en tres cuevas de Granada que el canibalismo en el sur de Iberia fue una práctica recurrente en el Neolítico, un trabajo desarrollado con restos humanos de Malalmuerzo, Carigüela y Majolicas que apuntan que esta práctica se repitió en diferentes épocas y contextos sociales.

Medio siglo después de que las cuevas de Malalmuerzo, Carigüela y Majolicas (Granada) se convirtieran en referentes para el estudio del canibalismo prehistórico, un equipo internacional con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha revisado cerca de un millar de huesos de estos conjuntos.

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Los resultados han permitido reconstruir con una precisión inédita cuándo y cómo se produjeron estos episodios y han revelado que el canibalismo ibérico durante el Neolítico no fue una práctica uniforme ni se produjo en un solo momento, sino que se trató de episodios recurrentes pero separados en el tiempo.

Millar de restos humanos

La investigación, que publica el Journal of Archeological Science, cuenta con investigadores del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM) y del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) y especialistas de la Universidad de Granada y de centros de Austria, Brasil y Argentina.

Han estudiado un millar de restos humanos de las tres cuevas para averiguar si se manipularon de forma intencional y se ha centrado en marcas de corte, fracturas, golpes y señales de dientes para diferenciar las hechas antes y después de la muerte.

Los resultados muestran que cada yacimiento cuenta una historia diferente: Malalmuerzo presenta indicios de violencia, Carigüela es el ejemplo de la recurrencia de estas prácticas, y Majolicas parece haber sido el escenario de prácticas rituales.

«Durante décadas se ha tendido a interpretar el canibalismo prehistórico como un único comportamiento. Nuestro trabajo muestra que no es posible hablar de un único ‘canibalismo neolítico'», explica el investigador del IAM Antonio Rodríguez-Hidalgo.

La cueva de Malalmuerzo ofrece uno de los resultados más destacados, un posible episodio de violencia colectiva ocurrido alrededor del año 5.000 a.C.

«Hemos encontrado fracturas que nos hablan de una muerte violenta. Además, los análisis nos indican la presencia de restos de todos los grupos etarios, lo que indicaría un evento violento en el que todos o casi todos los individuos de un grupo habrían sido asesinados y luego consumidos», ha añadido.

Nuevos enfoques

Por su parte, las dataciones de Carigüela hablan de varios episodios ocurridos en distintos momentos del Neolítico, mientras el episodio más reciente documentado, del año 3800 a.C, corresponde a la cueva de Majolicas, donde las prácticas de canibalismo no parecen corresponder a episodios de violencia sino a rituales.

Entre los autores del trabajo está el investigador que dio a conocer estos conjuntos en la década de los 70, Miguel Botella, en aquel entonces director del Laboratorio de Arqueología Forense de la Universidad de Granada y ahora catedrático emérito.

«Fueron sus trabajos los que contribuyeron a convertir Malalmuerzo, Carigüela y Majolicas en referencias para el estudio del canibalismo en la Prehistoria», apunta el investigador de la Universidad de Viena Francesc Marginedas.

Medio siglo después, Botella participa en la revisión de aquellos restos con nuevos enfoques, entre ellos las dataciones directas por radiocarbono y nuevos procedimientos de análisis tafonómico. EFE