Zamora (EFE).- La vigésima octava edición de la exposición de Las Edades del Hombre, celebrada en la catedral de Zamora y la iglesia románica de San Cipriano de esa ciudad, ha cerrado al público con cerca de 200.000 visitantes en los seis meses en los que ha permanecido abierta esa muestra de arte religioso.
El balance de afluencia de visitantes a la exposición lo han realizado este lunes, un día después de clausurarse la muestra, el consejero de Cultura y Turismo en funciones de la Junta de Castilla y León, Gonzalo Santonja, y el vicepresidente de la Fundación Las Edades del Hombre, Mikel Garciandía.

Las Edades y el turismo
Santonja ha recordado que la última edición de la exposición antes de la pandemia, que se celebró en Lerma (Burgos) prolongó algunos días más que la de Zamora sumó unos 174.000 visitantes, menos que la de Zamora.
También la vigésima séptima edición tuvo por separado en cada una de sus sedes menos visitantes, ya que sumó cerca de 132.000 en la de Villafranca del Bierzo (León) y más de 125.000 en Santiago de Compostela.
A esos datos hay que sumar la repercusión turística de Las Edades del Hombre que bajo el título de ‘Esperanza’ se ha desarrollado en Zamora, obtenido a partir de las encuestas realizadas a los visitantes.
Al respecto, Santonja ha precisado que el 83 % de los encuestados tenía previsto comer, hacer compras y pernoctar en Zamora, mientras que el 54 %, lo que extrapolado al total de visitantes supondría más de 100.000 personas, iba a visitar algún otro lugar de la provincia, además de ver la exposición.
Proyecto irrenunciable
El consejero en funciones de Cultura ha sostenido que Las Edades del Hombre son un proyecto «irrenunciable» porque forma parte de la «entidad cultural y espiritual» de Castilla y León.
Sobre el «éxito» de la muestra, lo ha atribuido a la integración de los distintos espacios, el discurso expositivo, el funcionamiento del boca a oído, las actividades paralelas y las propuestas innovadoras con un equilibrio entre tradición y vanguardia.
Por su parte, Garciandía ha aludido al espacio habilitado en la iglesia de San Isidoro para las visitas escolares, el denominado ‘Laboratorio Esperanza’, por el que han pasado más de 5.400 alumnos y que ha supuesto una «importante apuesta» por mostrar a los niños y jóvenes lo que el arte representa y significa. EFE









