Madrid (EFE).- El Ministerio de Trabajo regulará, por primera vez, el uso de la IA Generativa en el ámbito creativo y artístico con la premisa de ningún creador podrá ver replicada o usada su obra sin un contrato, acuerdo expreso y retribución.
Según fuentes del Ministerio de Trabajo, la regulación se hará a través de un anteproyecto de ley orgánica, que mañana pasa a información pública, con texto de memoria y texto jurídico, y con la voluntad política de que pueda aprobarse en el Congreso de los Diputados esta legislatura si bien el Ministerio no ha querido fijar plazos.
La regulación de la IA Generativa se hace mediante ley orgánica al ser una materia que afecta a los derechos fundamentales, por lo que no puede articularse en un real decreto.
El mandato fundamental de la ley, insisten estas fuentes, será que no se permita la IA Generativa sin que esté consentida y pactada, tanto las condiciones como las retribuciones.
El pasado 21 de julio, el Gobierno aprobó por real decreto la modificación del Estatuto del Artista que regula la relación laboral de los artistas en las artes escénicas, audiovisuales y musicales, pero dejaba fuera la regulación de la IA.
De esta forma, la reforma laboral del sector artístico se cierra con esta ley orgánica que cuenta con el apoyo del sector y reconoce el papel de la negociación colectiva.
Claves
Estas fuentes insisten en que no se regula la IA Generativa con carácter general, si no conectada al mantenimiento de derechos y de empleo.

Se reconoce la posibilidad de realizar réplicas digitales y de nuevos contenidos mediante IA Generativa, pero solo en el marco del contrato de trabajo, con consentimiento, seguridad jurídica y con una incorporación importante de la negociación colectiva.
Además, esta utilización será solo para el desarrollo de la obra o de las tareas de publicidad y explotación.
Esto quiere decir, que si un actor o una actriz está contratado para una temporada, con el escaneo de su imagen digitalizada no se podrá hacer una precuela o segunda temporada.
En definitiva, la empresa no se queda con una copia digital que pueda utilizar en el futuro cuando le venga bien. Eso no será posible.
De esta manera, la regulación queda condicionada a que sea un elemento de desarrollo técnico de las producciones y, en ningún caso, sea gratuito y precarice las condiciones individuales de cada uno de los trabajadores.
Además, informan de que cuando se genere un nuevo contenido deberá permanecer, significativamente, tal como fue grabado, ejecutado o interpretado.
Estas fuentes admiten que esta regulación tendrá mas recorrido en el ámbito estructurado que en el desestructurado. A modo de ejemplo han expuesto la situación de guionistas y músicos, un sector donde muchos trabajan como falsos autónomos.
De cara a la defensa de la norma en el Congreso, estas fuentes han valorado el apoyo del sector que aseguran defenderá por tierra, mar y aire que exista una norma que permita un desarrollo próspero al sector.










