La periodista Maribel Vilaplana (2i) comparece este martes ante la comisión de la dana en el Congreso.
La periodista Maribel Vilaplana (2i) comparece este martes ante la comisión de la dana en el Congreso. EFE/ Zipi

Vilaplana se ciñe en el Congreso a su declaración judicial y lamenta las «insinuaciones»

Madrid (EFE).- Maribel Vilaplana, la periodista que comió con el ex presidente de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón el día de la dana, ha afirmado ante la comisión de investigación del Congreso que «por responsabilidad y prudencia» no iba a añadir información a la ya aportada en sede judicial, y ha lamentado, entre lágrimas, los «relatos e insinuaciones» que siguieron a aquella comida.

«Ya sé que no me están juzgando, pero me siento juzgada», ha afirmado al quebrarse por primera vez, mientras respondía a Alberto Ibáñez, de Compromís.

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«Por responsabilidad y prudencia ante un proceso judicial, no voy a interferir», ha dicho al comienzo de su comparecencia ante la comisión que investiga el episodio trágico del 29 de octubre de 2024 en Valencia.

«Esto es una comisión política y yo no tenía ni tengo ninguna responsabilidad política. No tomé ninguna decisión», ha afirmado ante las preguntas de los diputados sobre aquella jornada.

«Expliqué todo en sede judicial», ha contestado reiteradamente Vilaplana. «No han cambiado los hechos. No puedo hablar por boca de otro señor».

La periodista ha dicho que «a estas alturas» ya sabe cuándo se usa su nombre «para contar algo y para tapar algo».

Vilaplana declaró como testigo en el Juzgado de Catarroja el pasado 3 de noviembre y allí explicó que Mazón atendió durante el almuerzo llamadas y mensajes y que no le trasmitió preocupación ni urgencia.

«No puedo aportar nada más, todo lo que sabía, todo lo que pueda decir está en la declaración. Las dudas que tengan sobre Carlos Mazón se las deben preguntar a él», ha afirmado ante la insistencia de los grupos.

Al requerir la diputada del Grupo Republicano Teresa Jordá por qué el entonces president no abandonó esa comida para ponerse al frente de la emergencia, ha contestado: «Ojalá lo supiera yo».

«No tiene ningún sentido», ha indicado, que se le pregunte a ella por lo que pensaba o sentía Mazón.

Relatos e insinuaciones

La compareciente ha lamentado «esos relatos, esas insinuaciones» que siguieron a aquella comida.

«Se ha dicho tanto sin decir nada y se han dicho explícitamente tantas barbaridades… Es difícil soportar la presión, es muy difícil salir a la calle», ha señalado llorando.

Vilaplana ha pedido disculpas por sus lágrimas: «Parece que estoy asumiendo un victimismo que no deseo».

La diputada popular Julia Parra ha señalado que la compareciente estaba en el Congreso porque «el Gobierno y sus socios necesitan construir un relato y desviar el foco de lo importante» y se ha referido al machismo de los juicios de valor que ha sufrido la periodista.

«Ha vivido un calvario mediático de 18 meses y entendemos y respetamos su decisión de no responder», ha apuntado.

La socialista Marta Trenzano ha lamentado que Vilaplana no contestase a las preguntas, por tratarse de «una testigo y una periodista» que el día de la dana estuvo por azar «en el foco de la noticia».

«La noticia», ha continuado, «de la dejadez de funciones, la negligencia y la falta de empatía de un president que se ha comportado como un psicópata».

Nahuel González, de Sumar, ha afirmado que Vilaplana no debería estar ante la comisión y que el culpable de que así fuera era Mazón, aunque ha criticado que la periodista tardase en dar explicaciones.

Ignacio Gil Lázaro, de Vox, ha dicho que la comparecencia obedecía a una «intencionalidad torcida» y ha considerado que se ha convertido a la periodista «en una diana política de insinuaciones machistas».