Familiares de las víctimas en la Ciudad de la Justicia de Murcia.
Familiares de las víctimas en la Ciudad de la Justicia de Murcia. EFE/Marcial Guillén

Las víctimas del incendio de las discotecas de Murcia piden justicia y no caer en olvido

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Murcia (EFE).- Familiares de los fallecidos en el incendio que arrasó dos discotecas de Murcia en 2023 junto con sus abogados se han reunido este jueves a las puertas de la Ciudad de la Justicia para conmemorar el tercer aniversario de la tragedia y reclamar justicia y que no se olvide el drama que supuso este suceso.

“Este recordatorio es para que no se olviden de nosotros y de lo que ha pasado”, ha explicado a los periodistas Ferney Lozano, que sobrevivió al incendio pero perdió a su mujer, Olga Lucrecia Nieto, “Lula”.

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“Tres años después, es como si estuviéramos el primer día. El dolor emocional, físico y económico nos ha afectado demasiado, y todavía no tenemos ninguna solución”, ha subrayado.

Lo mismo siente Jairo Correa, cuya hija y yerno fallecieron en el incendio, y que asegura que las familias de las víctimas están hoy igual que los días posteriores al incendio, con un “dolor inmenso”: “Nuestra vida transcurre, pero seguimos con la misma tristeza, esperando que por lo menos se haga justicia, que los culpables respondan”, ha dicho.

Solar donde estaban ubicadas las discotecas Fonda Milagros y Teatre en Atalayas, Murcia
Solar donde estaban ubicadas las discotecas Fonda Milagros y Teatre en Atalayas, Murcia, este jueves cuando se cumplen tres años del incendio de las discotecas de Atalayas, en Murcia, en el que perdieron la vida 13 personas. EFE/Marcial Guillén

Indignación con el Ayuntamiento

Como el resto de familiares de la víctimas, asegura que se siente “muy indignado” especialmente con los responsables del Ayuntamiento de Murcia, que no serán juzgados en el procedimiento abierto por trece posibles delitos de homicidio por imprudencia, aunque los afectados consideran que la administración local “es el principal culpable de lo que ha pasado”.

“El ayuntamiento se tiene que encargar de impartir la disciplina, de que todo se lleve en regla, con las medidas de seguridad necesarias, y no lo hicieron”, ha lamentado Correa.

Tanto su abogado, José Manuel Muñoz Ortín, como otra de las acusaciones, Pedro López Graña, presentaron una querella contra el Consistorio que está todavía pendiente de resolución, al margen del procedimiento principal.

El mismo, juzgará a siete personas por posibles delitos de homicidios por imprudencia: la titular del juzgado número 3 de Murcia cerró la instrucción el pasado mes de julio y ordenó la apertura de juicio oral, por lo que, según ha explicado los abogados, una vez que la jueza reciba los escritos de las defensas, remitirá el procedimiento a la Audiencia Provincial de Murcia para que fije la fecha del juicio.

Esperan ser escuchados

Para otra de las abogadas de las víctimas, Rosa Egea, el procedimiento ha avanzado de manera “muy importante” a pesar de ser una instrucción “extremadamente compleja”, y ha insistido en que será clave en el juicio que los familiares y supervivientes del incendio “sean escuchados” para que pueda hacerse justicia.

De hecho, muchos de los supervivientes y de los familiares de los fallecidos no han acudido hoy a este acto de recuerdo porque no se sienten preparados y tratan de rehacer sus vidas a pesar del dolor y la frustración por la no investigación al ayuntamiento.
Especialmente contundente sobre este punto ha sido el abogado Muñoz Ortín, que ha insistido en que “la instrucción no se ha hecho bien” y “está incompleta” porque “el verdadero responsable es la administración, y no está” en el procedimiento.

Para que la tragedia sirva de algo, ha considerado, debe haber consecuencias para los responsables de la administración, puesto que en estos tres años no han cambiado las normativas ni la forma de funcionar en el caso de los expedientes contra los locales de ocio, por lo que no hay garantías de que no vuelva a ocurrir un suceso similar.

“Sabemos que nadie quería matar a nadie, los dueños de las discotecas no tenían intención de que nadie muriera, pero sí tenían intención de quebrantar la normas”, ha resumido Jairo Correa, que ha insistido en que, por esos incumplimientos, todos los responsables deben asumir su culpa en las trece muertes.