Inauguración de la muestra 'El rastro de Wei', del artista riojano Rafa Pérez, este jueves, en Logroño. EFE/ Raquel Manzanares

El artista riojano Rafa Pérez reinterpreta la obra del chino Wang Wei a través de 90 piezas

Logroño (EFE).- El artista riojano Rafa Pérez ha reinterpretado la obra del pintor y poeta chino del siglo VIII Wang Wei en una exposición que recopila casi 90 piezas en las que ambos entablan un diálogo sobre el silencio, el vacío y la naturaleza, a pesar de que les separan miles de kilómetros de distancia y un más de un milenio de tiempo.

La sala Amós Salvador de Logroño acoge hasta el próximo 22 de noviembre la muestra ‘El rastro de Wei’, inaugurada este jueves por su autor, junto al presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, y el alcalde de Logroño, Conrado Escobar.

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El artista riojano Rafa Pérez en la inauguración de la muestra ‘El rastro de Wei’, este jueves, en Logroño. EFE/ Raquel Manzanares

Pérez (Haro, 1957), quien fue el primer ceramista en recibir en 2024 el Galardón de las Artes y Cultura de La Rioja, no se ha limitado a ilustrar los poemas de Wei (699-761), sino que ha establecido una conversación con él, tras imaginar que el autor chino le visitaba en La Rioja o bien él mismo viajaba a China, ha relatado a los periodistas.

«Con mucha calma y en la absoluta soledad» de su taller, ha creado 50 esculturas cerámicas, 14 pinturas, 19 dibujos y seis murales, en los que ha explicado que se ha dedicado a «jugar como un niño, para tratar de comunicar algo demasiado serio».

Un ejercicio de introspección

«Toda mi obra es un ejercicio de introspección. En esta sala quiero poner un poquito de todo lo que hago, que es algo muy poco ortodoxo en estos tiempos, ya que las exposiciones suelen ser matemáticas», ha explicado.

Zona dedicada a cerámica en la exposición ‘El rastro de Wei’, del artista riojano Rafa Pérez. EFE/ Raquel Manzanares

Así, en la muestra hay medio centenar de piezas cerámicas, su principal ocupación desde que inició de su creación artística, hace más de 40 años, con obras muy diversas, algunas de pared, murales y esculturas, realizadas en distintas épocas y con técnicas muy diferentes.

Las pinturas, realizadas entre 2025 y 2026, se basan en la vida imaginada de Wang Wei, a quien Pérez descubrió por casualidad por un poema suyo que, a pesar de la enorme distancia temporal, cultural y geográfica, le transmitió gran afinidad sobre su manera de sentir.