Una inscripción hallada en una pieza procedente de una vasija de almacenaje del poblado de Irulegi, en el valle de Aranguren, podría ser testimonio del primer numeral vascónico conocido.
Una inscripción hallada en una pieza procedente de una vasija de almacenaje del poblado de Irulegi, en el valle de Aranguren, podría ser testimonio del primer numeral vascónico conocido. EFE/ Jesús Diges

Hallada una inscripción en una vasija que interpretan como el primer numeral vascónico

Pamplona (EFE).- Una inscripción hallada en una pieza procedente de una vasija de almacenaje del poblado de Irulegi, en el valle de Aranguren (Navarra), podría ser testimonio del primer numeral vascónico conocido.

El resto, presentado este jueves en conferencia de prensa, apareció partido en dos fragmentos y corresponde al borde de un recipiente de almacenaje fabricado en el poblado o en sus inmediaciones.

Banner WhatsApp

Su texto, que consta de tres símbolos escritos en un signario paleohispánico, probablemente vascónico, es a[ba]ŕ o abaŕ, y podría ser la expresión de su capacidad.

Una inscripción hallada en una pieza procedente de una vasija de almacenaje del poblado de Irulegi, en el valle de Aranguren, podría ser testimonio del primer numeral vascónico conocido.
Una inscripción hallada en una pieza procedente de una vasija de almacenaje del poblado de Irulegi, en el valle de Aranguren, podría ser testimonio del primer numeral vascónico conocido. EFE/ Jesús Diges

Si esta interpretación es correcta, la inscripción constituiría el primer testimonio de un numeral vascónico, cuya forma además coincidiría exactamente con la que recientes estudios han atribuido también al numeral 10 en ibérico, para el que se ha propuesto una correspondencia con el vasco (h)amar (10).

Base exterior de un recipiente

Junto a estos fragmentos, una segunda pieza inscrita, también procedente de la excavación, corresponde a la base exterior de un recipiente de uso personal de importación, con una tipología campaniense de barniz negro o pintado procedente de Italia, y que presenta el texto ‘basi’, que podría corresponder a un nombre abreviado –quizás el del propietario del recipiente y de la casa–.

El filólogo, investigador y experto en epigrafía Javier Velaza, catedrático de la Universidad de Barcelona, ha comentado que en un recipiente de uso personal es habitual encontrar el nombre de su propietario, pero no en uno de almacenaje de mercancías, en el que lo lógico es inscribir su capacidad.

Una inscripción hallada en una pieza procedente de una vasija de almacenaje del poblado de Irulegi, en el valle de Aranguren, podría ser testimonio del primer numeral vascónico conocido.
Una inscripción hallada en una pieza procedente de una vasija de almacenaje del poblado de Irulegi, en el valle de Aranguren, podría ser testimonio del primer numeral vascónico conocido. EFE/ Jesús Diges

Así que probablemente, ha dicho, ese ‘amar’ o 10 representa diez unidades de medida, aunque no se sabe cuál exactamente.

Estos dos nuevos testimonios se unen al bronce epigráfico de la llamada Mano de Irulegi, a los textos de las monedas y al ‘stylus’ encontrado en el poblado y vienen a ratificar la presencia de la escritura en la vida cotidiana del asentamiento vascón.

En la presentación de los hallazgos, el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha afirmado que para la ciudad este descubrimiento tiene «un valor simbólico muy especial», ya que revela que Pamplona «no nace de repente» con el asentamiento romano.