Redacción Ciencia (EFE).- Entre 1990 y 2023, la anorexia y la bulimia nerviosa han crecido un 71 % en el mundo. Así, en 2023 había más de 18 millones de personas diagnosticadas con uno de estos trastornos de la alimentación que principalmente afectan a mujeres y niñas de entre 10 y 24 años.
Pero lo peor no es solo que la carga global de estas enfermedades mentales haya aumentado significativamente en las últimas décadas, sino que todo apunta a que lo seguirá haciendo, advierte un estudio publicado este miércoles en la revista JAMA Psychiatry.
La investigación desarrollada en el marco de la iniciativa Global Burden of Disease -el mayor esfuerzo científico mundial para medir la pérdida de salud y el impacto de las enfermedades- analizó la prevalencia y la mortalidad de la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa en 204 países y territorios entre 1990 y 2023, con proyecciones hasta 2050.
Realizado por investigadores del Children’s Hospital de la Universidad Médica de Nanjing (China), el análisis revela que el número de personas que viven con anorexia o bulimia ha crecido un 71 % en las últimas tres décadas, hasta los 18,1 millones de afectados.
La bulimia nerviosa, que concentra el mayor número de casos (14,2 millones en 2023), también registró el crecimiento más acelerado (75,1 %), mientras que la anorexia llegó hasta los 3,92 millones de casos en 2023 tras un alza del 57,9 %.
Sexo, edad y región
Por sexos, el estudio subraya que las mujeres concentran la mayor parte de la carga, hasta los 12,6 millones de afectadas (el 70 % del total), frente a los 5,5 millones de hombres (el 30 %).
Por edades, el trabajo revela que cuatro de cada diez casos (41,2 %) sucede en personas de entre 10 y 24 años, con un pico máximo entre los 20 y 24 años (concretamente entre los 15 y los 19 años en anorexia y entre los 30 y los 34 años en el caso de la bulimia).
Las regiones de ingresos altos mantienen las tasas más elevadas, encabezadas por Australasia (Australia, Nueva Zelanda y Nueva Guinea), con 946,4 casos por cada 100.000 habitantes, y por Europa Occidental, con 502,4 afectados por cada 100.000 habitantes. En total, esta región acumulaba 1,9 millones de casos en 2023, tras un aumento del 20 % desde 1990.
El estudio apunta que donde más se han disparado estos trastornos ha sido en las regiones asiáticas con rápida transformación socioeconómica, como Asia Oriental (+61,5 %), Asia del Sur (+48,5 %) y el Sudeste Asiático (+44,2 %).
Por países, la prevalencia de la anorexia y la bulimia aumentó en 156 de los 204 territorios evaluados, con Guinea Ecuatorial a la cabeza, con un +92,6%, y se redujo en once países, siendo el mayor descenso el de Venezuela, con un -27,2%.
Para los autores, estos hallazgos subrayan la necesidad urgente de integrar la atención y prevención de los trastornos alimentarios en los sistemas de salud pública a nivel mundial.
La opinión de los expertos
Para el profesor de la Universidad de Málaga e investigador responsable del grupo de investigación consolidado Medicina Preventiva y Salud Publica del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA), Mario Gutiérrez-Bedmar, el estudio, que es de «muy buena calidad metodológica», no solo pone de manifiesto que estos trastornos no solo no han disminuido, sino que van en aumento, especialmente la bulimia nerviosa.
En declaraciones al SMC España, el experto pide prestar más atención al papel de las redes sociales que, aunque pueden dar visibilidad a estos problemas, también «pueden lanzar mensajes equivocados precisamente a la población en el grupo de edad donde mayor es la prevalencia y que mayor uso hace de ellas».
También en declaraciones al SMC España, el director de la Unidad de Trastornos Alimentarios en el Servicio de Psicología Clínica del Hospital Universitario de Bellvitge y subdirector de CIBERobn, Fernando Fernández Aranda, los resultados de este estudio, «de muy buena calidad», justifican el refuerzo de la detección precoz y el tratamiento especializado y apoyan la necesidad de destinar más recursos a los trastornos de conducta alimentaria.








