Santander (EFE).- Hace más de un siglo desde que el último eclipse solar total pasó por España, de ahí las grandes expectativas que genera el fenómeno astronómico del 12 de agosto, que está obligando a las instituciones a prepararse y planificar porque se espera que movilice a miles de personas y atraiga turismo en el mes con mayor ocupación.
Las cifras que se manejan de lo que puede movilizar este eclipse son de tal envergadura que los organismos especializados llevan tiempo reclamando a instituciones que se pongan las pilas para planificar cómo canalizar y gestionar lo que supondrá este hecho singular.
Instituciones como la Universidad de Cantabria y asociaciones especializadas, como Astrocantabria, lo tienen claro: «Será el evento astronómico más importante en décadas», dicen a EFE.
El último eclipse de este tipo total que pasó por la Península Ibérica fue hace más de 100 años, en 1912, y, además, lo que distingue a este evento de agosto es que se observará en lugares poblados, lo que incentiva que más gente se desplace para verlo, avisa la presidenta de Astrocantabria, Neila Campos.
Alberto Coz, de la Universidad de Cantabria, explica que distintas instituciones y organismos se están coordinando: el Gobierno de Cantabria, la institución académica a la que él pertenece, la Delegación del Gobierno, entidades científicas como el Instituto de Física de Cantabria, o asociaciones de astronomía, entre otros.
La idea es planificar para evitar problemas, coordinar las diferentes actividades que se van a hacer y trabajar también en la divulgación.
La planificación y las expectativas
Se prevé que el eclipse atraiga a gran cantidad de personas y se habla de cifras mareantes de potenciales observadores, que llegarán también del extranjero.
Por eso, es importante la planificación previa. Aunque se estima que el eclipse total durará entre 40 y 100 segundos, en función de los lugares desde donde se observe, su impacto en atracción de visitantes invita a tomar precauciones.
Los expertos advierten del riesgo añadido por un previsible tráfico mucho más intenso por desplazamientos y por aglomeraciones, en un mes ya de por sí eminentemente turístico. Se baraja que en las tres horas anteriores al eclipse habrá diez millones de desplazamientos en España.
Neila Campos subraya que no es necesario moverse para verlo, porque no hay lugares privilegiados ni puntos especiales de observación.
«No tenemos que desplazarnos a ningún sitio. Seguro que podemos bajar andando a un parque, a una plaza, a nuestra calle, a
sitio donde se vea… No es necesario ir al campo ni a la montaña. La gente se está confundiendo con esto porque hay muchas observaciones astronómicas que sí que necesitan ir al campo fuera de la contaminación lumínica, pero no es este caso», señala.

El ensayo
La recomendación de los expertos es clara: que la gente no se desplace si no es necesario.
Y precisamente estos últimos días de abril y primeros de mayo se presentan como una oportunidad para comprobar si desde un lugar concreto o fácilmente accesible, que esté a mano, se podrá ver el eclipse total.
«El sol viene a estar en la misma posición que el día del eclipse. Estos días que la gente haga la prueba si es que está despejado, para comprobar si ve el sol desde un lugar concreto. Si a las 20.30 horas vemos el sol, esos días vamos a ver el eclipse también», explica la presidenta de Astrocantabria.
La seguridad
Una parte importante es la seguridad para ver el eclipse sin correr riesgos.
Porque «cada vez que hay un eclipse en alguna parte del mundo aumentan un montón de problemas de ojos y, por eso, es muy importante concienciar a la población», remarca Coz.
El eclipse ha de verse con gafas homologadas y «no vale cualquier tipo de gafas».
Neila Campos va más allá: «Nunca hay que mirar al sol sin protección, con eclipse o sin eclipse», dice, y destaca que no sirven otros filtros, «ni radiografías, ni CD».

El turismo, a la espera en un mes ya muy bueno
Para el sector hostelero, el eclipse de agosto será «un aliciente más» en un mes que se caracteriza ya por la elevada ocupación turística.
«Coincide con la semana de mayor actividad turística, cuando ya se roza el lleno», dice a EFE la Asociación de Hostelería de Cantabria, que es prudente en sus expectativas y cree que el impacto en sus cajas será «limitado» por eso.
Los hosteleros reconocen, con todo, que están notando interés, «con consultas y algunas reservas anticipadas» de visitantes nacionales e internacionales atraídos por el eclipse, y que «planifican con tiempo».








